LA SENDA DE LA BELLEZA

Tú que cuentas las estrellas del cielo
y sigues sus mudanzas por las rutas del mar,
tú que has mordido los labios profundos de la lluvia
y has sembrado las esporas del viento,
tú que distingues por su canto a cada pájaro de la bandada
y que extraes de cada rostro su luz, su diferencia,
bloquéame los atajos del mundo y la patraña,
muéstrame, sin tardanza,
el camino insolente y terrible
de la belleza.

Dame la fuerza oscura,
esa fuerza del sol que rasga nubes
y los campos antiguos emociona de oro
y déjame colarme por las rendijas de tu corazón,
aniquilarme sin hablar,
estremecerme hasta el desmayo.

Tú que has aprendido en el dolor
a preservar el fuego que da nombre a las cosas,
tú que no ahogas las voces del instinto
en los aceites infinitos del Tiempo,
tu que navegas en el iris de los niños danzantes
y en la córnea biliosa de ángeles derrotados,
ciérrame la autopista gris de la información,
muéstrame con urgencia
la senda peligrosa y feroz
de la belleza.

Dame la fuerza oscura,
esa fuerza espartana del Águila que se precipita
sobre los maremotos
hasta saciarse de estrellas de mar,
déjame colarme por las rendijas de tu corazón,
inundarme sin hablar
hasta perder la lucidez.

Tú que conoces las artes de la navegación
y liberas los delfines de las redes de arrastre,
tú que no olvidas los sacrificios
y sufres la crisis y la fatalidad
que nace entre el relámpago y el trueno,
tú que has sido invitado a yacer en el lecho
de las doncellas de embrujadores rasgos,
bloquéame los atajos del mundo y la patraña,
muéstrame, sin tardanza,
la senda insolente y terrible
de la belleza.

Y si una noche llegara a sospechar
que nunca ha existido ese camino de ascuas azules,
esa vereda anónima de espinas,
si esa noche del alma llegara,
abandona en mi lengua, por favor,
las flores de cicuta..

(Ángel Petisme. Constelaciones al abrir la nevera. Poesía Hiperión 1996)
Gracias a Quizás soñar por sorprenderme con este poema que resulta que es mío, mejor dicho, de todos los que lo leen.
Hoy se entregan los premios de la Mostra de Valencia, Cinema del Mediterrani y “Los latidos de la tierra” dirigida por mi paisana Sonia Llera ha sido galadornada como la mejor serie documental de Tv. Para dos capítulos de esa serie escribí tres poemas que aparecen también en mi libro Demolición del Arco Iris