MAHMUD DARWISH y las hojas del otoño

Mahmud Darwish, el gran poeta palestino de la paz, la tierra, la palabra y el exilio, murió a principios de agosto. El domingo 5 y el lunes 6 de octubre, por iniciativa del Festival de Literatura de Berlín, nos juntaremos en Alemania, Australia, Austria, Bangladesh, Canadá, China, Egipto, España, Estados Unidos,  Francia, India, Italia, Noruega, Autoridad Nacional Palestina, Rusia, Senegal, Sudáfrica,  Suiza, y Zimbabwe, muchos poetas, intelectuales, actores, arabistas, profesores, editores , traductores y amantes de su obra para hacerle el mejor homenaje: la lectura de sus textos en verso y prosa.

En Madrid será el próximo lunes 6 a las 19, 30 horas, al lado del Retiro, en la Casa Árabe (C/Alcalá, 62), precioso edificio neomudejar creado en 1884, donde estuvieron las Escuelas Aguirre

Antes de viajar a Palestina por primera vez, en febrero de 2004, me embebí de sus libros publicados en castellano :Menos rosas, Estado de sitio, Memoria para el olvido, El lecho de una extraña, Mural. Y creo que su huella, como la de otros poetas del mundo árabe, se nota en el libro que escribí a la vuelta de ese viaje Insomnio de Ramalah. Este mismo año, para aquellos que quieran conocer a Darwish, Pretextos ha editado su Poesía escogida (1966-2005). El día 6 leeré uno de los poemas más escalofríantes y rotundos de Darwish sobre la ocupación israelí en Palestina. El mismo autor lo recita en árabe en el corte 16 de esta grabación Passers by in Passing words.

Por lo demás, y después de los conciertos del verano, el teléfono y el correo comenzaron a echar humo y a reclamarme para diferentes proyectos literarios y musicales. 

La Junta de Andalucía prepara una antología de las últimas décadas de la poesía española llamada 5 estaciones, dirigida por Luis Alberto de Cuenca.  Serán un total de 5 antologías correspondientes a sendas zonas (Norte, Sur, Este, Oeste, Centro). Leopoldo Sánchez Torre, de la universidad de Oviedo, y Javier García Rodríguez, de la de Valladolid, que coordinan la antología de la zona Norte han tenido a bien incluirme entre los 25 poetas que la compondrán y pedirme material inédito.

Antonio Marín, desde Levante, prepara un libro de homenaje “A Luis Eduardo Aute: 20 poemigas de amistad y una canción Autemigada” con poetas como Carlos Edmundo de Ory, Jesús Munárriz, Antonio Carvajal, Vicente Gallego, Paca Aguirre, Félix Grande, Luis Alberto de Cuenca, entre otros. Se han hecho algunos homenajes musicales al cantautor filipino pero ninguno literario. Yo me las prometía con escribir un poemiga y salir airoso del tema pero al parecer Silvio Rodríguez no puede escribir la canción y me ha tocado a mí cerrar el libro.  

Antonio Orihuela, amigo y excelente poeta, me pidió algunos poemas inéditos para una antología de los diez años del ciclo “Voces del Extremo” que él organiza desde Moguer.

Y hablando de más antologías, otro amigo y poeta cómplice, Lluis Pons Mora me mandó hace unos días ¿Qué nos han hecho? editado magnificamente en IslaVaria Ediciones, donde también he participado con algunos poemas inéditos. El libro se reseña en algunas webs de internet.

Y otra antología, este vez sólo de mi poesía, se prepara para 2010 en la colección de literatura infantil y juvenil “Otros espacios” de la editorial Anaya.

También con el otoño me tocará componer y grabar para un disco libro de diez poetas y diez cantautores que prepara la Editorial Calambur y el Sello Autor. En este caso mi participación será como músico, no como poeta.

Como ambas cosas, y animado en Madrid por el maravilloso cuscús y hospitalidad de Bahia Awah y Concha, quizás pueda escaparme al Festival de las Culturas que se celebrará a principios de diciembre en la wilaya de Auserd, en los campamentos de refugiados saharauis. La ministra de cultura saharaui Jadiya Hamdi también me lo pidió en un encuentro que mantuvimos en julio en Madrid. Si así fuese prepararía un repertorio especial y quizás trabajásemos entre todos los artistas asistentes una preciosa canción que Carlos Cano dedicó al pueblo saharaui, Un vaso de té verde, y que por su enfermedad cardiaca al final no pudo estrenar allí a finales de los 90. También por sugerencia de Bahia quizás le ponga música al poema que aparece en Demolición del Arco Iris, No quedan espejismos en el Sáhara, para cantarlo en los campamentos.

Como brindan los saharauis: Bismilah, salud y belleza para todos.

Bubisher. Un bibliobús para los campamentos saharauis.

Foto reportaje de la presentación del Bubisher en Poemario por un Sáhara libre, así como la crónica de la brutal y continua represión en los territorios ocupados de la que ningún medio de comunicación se hace eco.

Josema desde Zaragoza me envía esta mañana que presentamos el bibliobús en Madrid esta preciosa ilustración y una frase: Cada uno ayuda como puede. Un abrazo.

 El miércoles 24 a las 12 de la mañana en el Teatro de Marionetas del Retiro, entrando por la calle de Alcalá, estaremos presentando una iniciativa muy hermosa que se ha ido gestando desde el grupo de Escritores por el Sáhara, del que formo parte con más voluntad y cariño que tiempo y efectividad, y la ayuda de mucha gente entusiasta y solidaria.

El sábado 27 a partir de las 19 h. estaremos cantando en la Fiesta del décimo aniversario de Ecologistas en acción.

Copio aquí un breve dossier informativo que me envía el escritor y amigo Gonzalo Moure desde Asturias sobre el bus biblioteca:

El Bubisher es fruto de la unidad. Unión de ideas, unión de esfuerzos.

Nació en el Colegio San Narciso, en Marín, Pontevedra. Sus alumnos, que ya habían colaborado con los refugiados saharauis comprando un cargamento de audífonos para los niños de los campamentos, tuvieron la idea de hacer llegar a sus escuelas libros de lectura. Cuando “Escritores por el Sáhara” les habló de la dificultad de su traslado hasta allí, los alumnos pensaron en un bibliobús. Aparentemente ingenua, la idea resultó magnífica, y empezó a transformarse en realidad, de la mano de la citada asociación de escritores. Como también haría falta dinero, los alumnos del San Narciso decidieron recaudarlo, a razón de 30 céntimos de euro a la semana de sus propios gastos. Con ese dinero, unos 3.000 euros al año, se pretende sufragar los gastos de personal saharaui y el mantenimiento del bibliobús. Algo en lo que colaboran ayuntamientos como el de Fraga, Huesca, y asociaciones como El Puente, de la misma localidad.

Pero era necesario que alguien hiciera la donación del autobús, para ser reformado. Cerradas las puertas del Instituto Cervantes y de los ministerios del estado español, se recurrió al gobierno vasco, por sugerencia del parlamentario Txomin Aurrekoetxea, destacado defensor de la causa saharaui. La respuesta del Lehendakari fue casi instantánea. Y fue la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui del País Vasco la que abordó la transformación del vehículo en bibliobús, su decoración y su puesta a punto. Y de su bautizo: Bubisher, el ave que simboliza la buena suerte en el Sáhara, y que ya era título de una antología de poesía saharaui en castellano.

Buena suerte fue también encontrar la colaboración de Merche Caballud y Carmen Carramiñana, profesora y maestra, Premio Nacional de Fomento de la Lectura ambas por sus grupos de lectura “Leer Juntos”. Elaboraron un proyecto lector para llevar suficientes ejemplares hasta las escuelas saharauis de libros de lectura, teniendo en cuenta las edades y niveles de los alumnos. El plan lector fue enviado a las editoriales más destacadas del ámbito estatal, que sin excepciones reaccionaron con generosidad y sin recorte alguno: SM, Anaya, Edelvives, Alfaguara, Kalandraka, Kókinos, Media Vaca…

De inmediato, el proyecto Bubisher fue acogido con entusiasmo por los ministerios de educación y cultura del gobierno saharaui y por su delegado en España. Y encontró su acomodo en un generoso plan educativo de la Universidad de Alicante, que empezará a ser puesto en marcha este mismo otoño.

El Bubisher estará ubicado en el campamento 27 de febrero, y desde allí cubrirá también las wilayas  de El Aiun y Smara, en las que se concentra la mayor parte de la población exiliada. Obvio es decir que el proyecto no podrá ser completo hasta que no se cubran también las necesidades de la wilaya  de Dajla, la más lejana, y la de Ausserd. El Bubisher necesita hermanos gemelos.

Por fin, hay que hablar de voluntarios. El Bubisher será atendido por un conductor y un animador bibliotecario saharaui, y dirigido por la Universidad de Alicante, pero necesita también voluntarios españoles familiarizados con la promoción de la lectura, para que su funcionamiento sea ideal. A pesar de no haber comenzado todavía a rodar, ya hay decenas de voluntarios de todo el estado español, e incluso de fuera de él, dispuestos a dar parte de sus vacaciones yendo a las escuelas saharauis a llevar libros, historias, y sueños a un pueblo que necesita la cultura para sobrevivir en la tierra más inhóspita del planeta.

Ha sido tanta la gente que de alguna manera ha querido colaborar con la idea de los niños del colegio San Marín que es posible que hayamos cometido algún olvido. Por eso no podemos dejar de mencionar al Poemario por un Sáhara Libre, que siempre ha entendido que la cultura es un pan invisible, pero tan necesario como el otro, o a la asociación “4×4 solidario”.

Ahora, sólo resta que el Bubisher traiga, como dice la sabiduría popular saharaui, la buena suerte.

Con José Luis Sampedro, Olga Lucas y otras imágenes del verano

El verano ha sido generoso, también cruel conmigo: En lo personal, se me llevó a un amigo al otro lado pero me puso una manita pequeña en la mía y una sonrisa con las coletas del arco iris. Y la llevé a Costa da Morte a conocer el mar por primera vez. Y esa manita quizás sea la causa de que en el futuro escriba muy poco en este blog porque uno ya no tiene energías para todo y la vida de ese proyecto de personita tiene prioridad sobre todos los libros, discos, blogs y vanitas vanitatis….

Josema Carrasco me regaló esta ilustración que a mi mánager y a mí nos gusta mucho para cartel o para el disco nuevo.

Fernando Sarría me pidió un poema para su blog. 

Una editorial nacional importante, cuyo proyecto y ediciones son muy atractivas, me contestó que estaba interesada en publicarme un nuevo libro de poemas pero hay que esperar turno. Kapuscinski dice -hablando del hombre africano- que la espera es el sexto o séptimo sentido.

Alguien me habló de este artículo de De Villena en El Mundo que yo no conocía.  

Senegal y Gambia, me regalaron la luz y el sueño de África.

El concierto en Teruel en el Claustro recién restaurado de la Iglesia de San Pedro fue espectacular. Al día siguiente en Madrid con Alberto Pérez y El Mecánico del Swing también tuvo su magia. Cuando llegué y vi la cola en la entrada me asusté.

Algunas fotos del gran José Antonio Melendo del concierto en el Palenque del Pabellón de Aragón. 

He visto gente a mi lado enfadada y con ganas de bronca entre sí en el peor momento, llevada por el alcohol, así que he aprendido a pedir disculpas por casi todo menos por respirar. Eso sí, aclarándole a esa persona que las disculpas no significaban que le diese la razón, sino aplazando la conversación a una hora diurna y serena. Porque dos no discuten si uno no quiere.

con José Luis Sampedro, Olga Lucas y la actriz Cecilia Ramón
con José Luis Sampedro, Olga Lucas y la actriz Cecilia Ramón

Y el verano también me regaló la amistad y el cariño de José Luis Sampedro y Olga Lucas a los que conocí en la Feria del Libro de Jaca. Por la tarde cuando me tocaba firmar en la caseta se acercaron y me dijeron: hemos venido para conocerte y hacerte compañía. -Adelante, pasad- y le busqué una silla a José Luis. La tarde pasó volando llena de complicidades mientras conversábamos con naturalidad más de lo humano que de lo divino, de lo difícil que resulta escribir poesía para un narrador y narrativa para un poeta, de Iraq y el mundo contemporáneo (yo había leído “Los mongoles en Bagdad” y José Luis y Olga me preguntaron por el país de Asia). Luna, una niña rubia preciosa, me pidió si tenía un poema de focas y Sampedro le improvisó uno. José Luis y Olga me regalaron el libro “La ciencia y la vida” y yo a su vez mi antología poética “Teoría del color”.  Al comenzar el concierto les dediqué mi canción Rachel Corrie. A la mañana siguiente este señor de 92 años en un aparte me susurró: “Ángel, estoy leyendo tu libro y tengo que decirte que eres un gran poeta. Y yo ya no tengo que decir nada a nadie para halagarlo”. Entoncés tras las palabras del sabio economista y académico de la lengua española me inflé como un globo y desaparecí por los aires tras la Peña Oroel. 

José Luis Sampedro trasciende a toda su excelente obra y sabe comunicar, fuera del papel, pasión, justicia, sencillez y compromiso por la vida. Me impresionaron su bonhomía, su humildad, su sentido del humor y su humanidad. Y en sus ojos no vi miedo al final de los días sino el brillo del niño que quiere seguir jugando y el del hombre que hubiese querido hacer algo más por mejorar su entorno.