POLO

A mi vuelta de Senegal (he tenido el móvil desconectado durante 10 días) me encuentro con la amarga noticia de la muerte de un amigo muy querido: Leopoldo Alas. Estudiamos ambos Filología Italiana en Madrid, compartimos proyectos poéticos, hicimos recitales, risas y locuras juntos. Luis Antonio de Villena nos incluyó en la ya clásica antología de poesía española Postnovísimos, colaboré con varios poemas en la revista Signos que con tanto cariño dirigió hasta el año 92, escribió en El Mundo artículos preciosos sobre mí. Hace apenas unos meses me descubrió los gin-tonics de Hendricks con una rodaja de pepino y los tomamos junto a Vampirella (con la que he coincidido en viajes a Irak y Palestina) con la misma camaradería, apego y buen humor de siempre. Qué inmenso hueco dejas y qué de huérfanos de tu compromiso por la belleza al límite. Un beso enorme, Polo.