LA RUTA DEL ARCO IRIS

Del periplo por tierras vascas este pasado finde todo fue maravilloso y mágico. Tanto que un perro viejo como yo sabía que no todo podría salir perfecto y albergaba un cierto miedo a conocer el desenlace de la película…Primero lo bueno que es mucho: estos días azules y este sol de la infancia (los versos que le encontraron escritos en un papel poco antes de morir a Machado en Collioure) nos han acompañado para gozar de la luz del Cantábrico y la amistad de tantos y tan buenos amigos: Mikel, Elena, Leire (que me regalaron un power ball para trabajar la muñeca), Ainhoa, Aitzol, David Murders, Beñat (que me contó que un ángel de cabellos rojos que no pisaba el suelo entró un día en la librería Elkar donde trabaja pidiendo mi libro en Hiperión “Constelaciones al abrir la nevera”), Ruper Ordorika (que vino desde Oñati -su pueblo- a 65 kms de distancia y me regaló su último disco Memoraien mapan), Pilar que vino desde Zaragoza, Hugo e Iraide, Maite y Beno (que nació el mismo día, el mismo mes y el mismo año que yo), la hospitalidad de Luisma y Miren que está embarazada de cinco meses y tendrán un Koldovica, la sinceridad de Julen- su otro hijo de 10 años- que me dijo que no entendía nada de lo que había leído, la simpatía de Gurutze y Carmen (veterinaria a la que le pregunté por el embarazo sicológico de mi perra Berta que se me echa encima para darme de mamar -en fin lo que no me pase con Berta…-), los gintonics exquisitos de Amaya en Kabigorri, la amabilidad de Xabier, los cigarritos verdes de Leire…

Y lo malo ya se puede contar: llegamos Antonio Ibañez y yo a Pamplona sin comer para ver a los blanquillos y el Real Zaragoza jugó de puta pena y perdió contra Osasuna. Después por supuesto perdí el AVE por cinco minutos en Calatayud y un calvario de tres horas y media en un bus patera me devolvió a Madrid desde Zaragoza a las cuatro de la madrugada.

José Blanco, que me hizo una presentación estupenda en Bilbao, me envía algunas fotos de la Casa del Libro de la ciudad del Nervión y del Kabigorri de Irún. 

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Con José Blanco y Ruper Ordorika en Bilbao

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Palabra en estado puro en Irún, quizás leyendo este poema 

Un artículo de Alicia Rosell

Un artículo de Aitzol Sansebastián en El Mundo del País Vasco