FERIA DEL LIBRO EN HUESCA

Obligados por el cielo negro y amenazador nos refugiamos el sábado bajo el techo del kiosco de la música del parque Miguel Servet a las 8, 30 de la tarde. Tuvo algo de mágico y romántico ese concierto bajo la tormenta: en total penumbra y como única luz los efectos especiales de los relámpagos y los truenos reflejados en los rostros de los niños, las ramas de los grandes árboles bailando con el viento y la música, Natalia –una niña con minusvalías muy graves que salió de sí misma y que me miraba como a un extraterrestre-, los cisnes negros del  pequeño estanque refugiados e insomnes, las pajaritas gigantes de Ramón Acín blancas y solitarias bajo el aguacero. Y yo cantando por segunda vez en apenas dos meses: Cuando llego a Huesca una mujer desnuda me guarece bajo su gabardina. E insistiendo: el cielo me lo imagino como una gran feria de libros y amigos, el cielo me lo imagino contigo y conmigo de la mano por el Parque…