LA MANO TONTA

Seguimos de pruebas y rehabilitaciones. A la semana del electromiograma me salió un manchón negro impresionante en la mano izquierda y era el “hamatoma” producido por dos agujas -sin anestesia claro- que me habían metido en el nervio. Un trago desagradable. Y dentro de un mes toca hacer otro. Entonces me fumaré un porrazo. Hoy he recogido la resonancia magnética (metidito media hora en un ataud de metal mientras oía ruidos estruendosos de taladros y bocinas de transatlánticos) y toca esperar a que me la valoren los traumatólogos la semana que viene. Mientras, voy por la séptima sesión de parafina en la mano (meto la mano en cera caliente y luego me la envuelvo en una bolsa de basura diez minutos, me gusta porque huele a galleta y vainilla la parafina), microondas de calor en las cervicales, un minimasaje en la espalda, unos ejercicios de estiramiento forzando la zona palmar y dorsal del territorio cubital y tens (corrientes de electricidad en el brazo). Todo muy sexy y glamouroso, la verdad, como un viaje del Inserso.

He abierto un apartado de noticias en la portada de la web para darle un poco más de dinamismo, ya que mucha gente no entra en la bitácora donde suelo anunciar esas cosas cuando tengo tiempo.Este viernes de madrugada me dicen que se emite lo que grabamos para Estravagario de la 2.

El martes 5 cantaré en la fiesta del décimo aniversario de “El escarabajo verde”, también de la 2 de TVE, éste dedicado al medio ambiente y la ecología. Soy el único artista que han invitado y naturalmente me siento muy honrado. Será inevitable cantar temas como “Si los delfines mueren de amor”, “Hola, Noé”, “Sol de medianoche” (700 pinguinos enterramos ayer y aún quedan brujas con abrigos de piel).Buff, ahora que lo pienso tengo una porrada de temas de bichitos y naturaleza, la verdad.

Este finde toca Zaragoza y Bilbao. Mañana jueves presentaré el libro “Maldita sea la poesía” de mi amigo Uberto Stabile en Librería Antígona y el viernes toca madrugar para subir a Bilbao, a ver a mis gautxoris del comando María Isabel.

He leído este chiste por la red que es muy malo pero viene al pelo. Necesito un genio para pedirle un solo deseo. Iba un hombre andando por el desierto que tenía un tic en la mano y la movía constantemente. Se encontró una lámpara y la frotó sin querer. Sale el genio y le dice: te concederé 3 deseos. El hombre le dice: mi primer deseo tener las manos iguales. Y le pone las dos en movimiento. El hombre le dice: no, hombre al revés. Y el movimiento de las dos manos va al revés. Y le dice: ¡idiota! Y le vuelve idiota

EL FARO DEL FIN DEL MUNDO

 

Esta semana se presenta muy galega y muy galena. Por motivos obvios eludiremos la última. Ya me he hecho a la idea de que seis meses sin mano izquierda no me los quita nadie, ya sea con rehabilitación o con cirugía (en función de la lesión en el nervio) y no voy a estar todo este tiempo quejándome y sin cantar. Puede que este jilguero sin primavera no pueda volar pero aún puede cantar y dice el refrán que quien canta, sus males espanta. De manera que este jueves grabo en directo en TVE para el programa “Estravagario”, que se emite (creo) los viernes de madrugada, la canción “Golpes de mar” que dio título al magnífico libro de relatos sobre Galicia de Antón Castro y el sábado estaremos en concierto en un sitio mágico  e increíble, de acantilados insolentes, puestas de sol únicas y un mar azul y embravecido: el Faro de Finisterre. Naturalmente para ambos eventos y ya que soy el manco más célebre de Calatayud iré acompañado de Héctor Lera, Jorge Biurrun y en Galicia quizás se sume Justo Lera, al bajo. A ver si alejamos el meigallo que me echaron.

EMPINAR EL CODO

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La contractura va un poco mejor gracias a los masajes y el calor de la mantita eléctrica. El problema después de visitar ayer a dos especialistas parece el nervio cubital. Un traumatólogo me dijo que podía ser el codo, que el nervio cubital es muy puñetero y que no descartaba la cirugía. Vamos que esto me pasa por empinar el codo. Aquí está. Tiene cara de duendecillo travieso con su nariz, su ojo y su boca pero es una radiografía de mi codo. Me han mandado a un neurofisiólogo para hacer un electromiograma (me vendrá bien un electroshock para mis nervios y un poco de acupuntura salvaje) el lunes 14 y hasta el lunes 21 no me reciben los especialistas de nuevo. A todo esto los tres dedos de la mano izquierda siguen roncando como marmotas desde el nefasto día 18 en Fraga y mis cuatro guitarras se han puesto el cinturón de castidad y me han pedido que para acariciarlas así que me compre un serrucho. Esperaremos acontecimientos sin perder el humor… 

ENERGÍA POSITIVA

Cuelgo aquí una reseña sobre “Teoría del color”, publicada en el último número de la revista Turia y escrita por Ignacio Escuín, que es donde mejor está -en el ciberespacio- porque al final todo se me pierde y traspapela. Donde mejor está hasta que peta el ciberespacio y los hostings y los mega discos duros, pero bueno…

ENERGÍA POSITIVA 

Nuevo es aquello que bien por su reciente aparición o por su contenido nos sorprende, nuevo también es algo referido a la existencia de otros elementos en el pasado… el adjetivo “nuevo” es común en la crítica poética que en ocasiones cataloga de tal modo obras que nada tienen que ver con este concepto. El libro que aquí nos ocupa lo es en todos los sentidos: nuevo por su reciente aparición, nuevo pues representa la última obra de Ángel Petisme y nuevo también por el carácter que éste imprime a cualquiera que sea su actividad. Nuevo y último podríamos decir; último por cada una de las vueltas de tuerca que llevan al lector a la sorpresa cada vez que se encuentra ante un “petisme”, uno de esos libros marca de la casa, cargado de identidad del título a los agradecimientos, del primer poema al último sin excepción. 

Ángel Petisme tiene algo de esos aventureros que deciden visitar territorios desconocidos con la valentía que muy pocos conocen, y eso le convierte en explorador de la poesía y de sus límites y, a su vez, en posterior cronista. Este aspecto no debe dejarse sin comentar pues lo hace peculiar entre los suyos. Existe en la poesía cierto temor instalado a ir más allá, un pánico exacerbado hacia la innovación que instala el inmovilismo poético hasta tal punto que los autores son capaces de escribir libros que no plantean nada nuevo y esto no es porque no sean capaces de hacerlo, lamentablemente es el riesgo lo que no les permite ir más allá. Ángel Petisme realiza cabriolas sobre el alambre una y otra vez, y se descubre a sí mismo como uno de los principales poetas-teóricos-comprometidos de la poesía actual. Como indica siempre Karmelo C. Iribarren, el compromiso del poeta debe empezar por él mismo y por sus textos… y, así, Ángel Petisme demuestra en cada uno de sus libros que redescubrirse y sorprender al lector es posible. 

Algunos le achacarán al poeta su ejercicio de escritura a tiempo parcial que poco tiene que ver con la naturaleza de los propios libros, pero es costumbre en este mundo criticar a aquel que tiene vida fuera del mundo literario. No es éste el lugar más oportuno para comentar otras cuestiones relacionadas con el perfil artístico de Ángel Petisme, pero sí es el espacio para reconocerle un valor añadido a su trabajo por la exigencia personal que asume sea cual sea el proyecto que tenga delante y su naturaleza.  

Teoría del color es, en definitiva, una antología personal cargada de buenas intenciones y que pone de manifiesto los extensos límites de la poesía de Ángel Petisme. Un libro que enseña los primeros versos del poeta y los últimos, sin guardarse nada, un libro que va de Zaragoza a Irak, de Madrid a Ramalah o Nueva York, unos poemas que viajan junto al poeta y gracias a este libro junto al lector. Poemas extensos y breves (Poemails), serios y jocosos, intensos y ligeros…algo propio de un autor que no se resiente al modular sus versos, cambian estos pero no su personal voz. 

De esta manera el cronista poético social de El cielo de Bagdad o de Insomnio de Ramalah se entremezcla en esta antología con el joven poeta sediento de versos (que se ve a la perfección en libros como Cosmética y terror o El océano de las escrituras) y con el narrador experimentado de situaciones y andanzas del alma. Hay en la poesía de Ángel Petisme una variedad cromática que no sólo se acoge al ámbito temático, existe también en lo estilístico, en el ritmo y en la melodía que se esconde tras cada poema. No es casual el título de la misma, Teoría del color, ni lo es el título del futuro libro que se asoma, Demolición del arco iris; toda cuestión relacionada con una obra de Ángel Petisme no es casual, responde a todo un proyecto artístico que merece ser estudiado con detenimiento.

Teoría del color incluye los prólogos realizados por Túa Blesa (a Buenos días, colesterol), Carlos Edmundo de Ory (a Constelaciones al abrir la nevera), Luis Antonio de Villena (a Habitación salvaje), Luis Eduardo Aute (a El océano de las escrituras), Ángel Guinda (a Cosmética y terror) y José Luis Alegre Cudós (a (G)rito) que muestran desde distintas perspectivas el compromiso estético de Ángel Petisme y, a su vez, ponen de manifiesto la cercanía antes expresada con los aspectos teóricos y estructurales de la poesía española actual.  

Un libro muy completo, una antología personal excelente en la que sólo los muy exigentes (y grandes lectores del autor) echarán de menos algunos poemas. “El único defecto del cuadro es su belleza” escribe Ángel Petisme en Cosmética y terror, el único defecto de esta antología reincide en este verso. 

Ignacio Escuin Borao 

Ángel Petisme, Teoría del color (Antología 1977-2006), Madrid, Sial Ediciones, Colección Contrapunto, 2006.

LAS PERSONAS QUE IMPORTAN

Ya de regreso de Punta Umbría donde leí algunos poemas en la sesión nocturna del Viejo Café y presentamos Nacho Escuín y yo el libro “Maldita sea la poesía” de Uberto Stabile que edita en estos días Eclipsados de Zaragoza y para el que escribí un prólogo.

 img_1382a.jpg (foto: Almudena Vidorreta)

Intenté tocar durante tres días seguidos, dándole a mi mano izquierda sol y mimos, pero no todo está en la mente ni en el dicho “querer es poder”. Hay que olvidar el lado izquierdo -donde está el corazón- por un buen tiempo y que no se entere de lo que hace la mano derecha, como reza el Antiguo Testamento. Mañana tampoco estaré en Barcelona, ni dando la conferencia ni el recital de poemas ni el concierto en la Universidad Autónoma (lo dejaremos para octubre) y al menos me acercaré a Barcelona Poesía el sábado 5 al Museo Marés a leer poemas (no a tocar ni cantar) con Almudena Vidorreta, Nacho Escuín, Brenda Ascoz y Manolo Vilas. Todos los conciertos de mayo han sido cancelados y ni siquiera podré cantar el 21 en el estreno de la obra de teatro dedicada a Rachel Corrie interpretando la canción que compuse hace tres años para ella. Gracias de corazón de nuevo por todas las muestras de apoyo y cariño en correos, llamadas y en el blog. Nunca me he sentido solo. Para todos un abrazo de palabras y silencios en este poemail inédito que me rondaba por la cabeza durante estos días onubenses (ah y para Paco que vino desde Soportújar, en la Alpujarra granadina, a escucharme cantar).