Regalos

Nicolás Corraliza me mandó ayer este poema estupendo de regalo de cumpleaños. Algunos versos son un poco fatalistas y no puedo suscribirlos de momento, aunque los entiendo.

De regreso

Todo está en guerra
pero yo ya he firmado mi paz.
Palestina, Líbano, Irak, Colombia,
pero yo ya he firmado mi paz.

Me he asomado al balcón del abismo
y no he visto nada
sólo muerte y destrucción.

He intentado cambiar el mundo
y lo que he conseguido es batallar con la muerte
cuerpo a cuerpo, a pecho descubierto
en los confines de la negra noche.

La única verdad de esta gran mentira
es que te destrozarás si tratas de cambiar algo.
La única verdad del regalo de la vida
es aceptar que la autodestrucción
no lleva a la inmortalidad.

He vencido a la vida matando a la muerte
y estoy aquí para cumplir mi función,
sin más pretensiones, sin más batallas,
porque yo ya he firmado mi paz.
…..

Y otro regalo especial es que los alumnos de la Escuela de Diseño de Zaragoza, que realizaron este curso pasado una serie de trabajos muy creativos y super originales a partir de “Amor y cartografía”, ahora me anuncian que en marzo (junto con unos paneles sobre mi vida,obra y milagros), van a exponerse de forma itinerante por todas las bibliotecas de Aragón. Enhorabuena a ellos porque mejoran el libro con creces.

Pero sin duda el mayor regalo que alguien puede tener es sentirse querido y el mayor éxito como reza la cita de Emerson “saber que por lo menos una vida ha respirado mejor porque tú has vivido”. Ese es el tesoro más preciado.
Mis condolencias y ánimos para Carmen Espinosa que ha perdido a su padre estas navidades y me llamó para felicitarme.
Ayer para cenar preparé unos tallarines con gulas y Miki apareció con una tarta de tiramisú. Hoy quiero regalarme una tarde de paz para escribir una canción.