Quería haber aprovechado la primera semana de año para pasar a limpio mis notas del viaje y darle un empujón al borrador de esta segunda parte del libro, pero la fiebre me postró en la cama y ayer tuve que regresar al médico porque 20 días con la dichosa gripe y tos no es normal. Tengo la faringe, la laringe, la esfinge y la falange muy inflamadas- diagnostica el doctor con acento porteño al tiempo que me pregunta cómo van las cosas entre Hamás y Al-Fatah-, así que antibióticos, antitusitivos, más mucolíticos y antiinflamatorios para intentar llegar el jueves a Zaragoza a presentar a Aute por la tarde, el viernes a primera hora de la mañana comenzar entrevistas a saco en Bilbao, grabar tres temas en directo para Radio Euskadi a las 5 de la tarde, irme a toda mecha a San Sebastián para cantar en
la Fnac a las siete de la tarde, seguir entrevistas, regresar a Bilbao, más entrevistas y cantar por la tarde si la manifa del sábado y la autoridad lo permiten. A veces quisiera tener fe para implorarle a Santa Cuerda, protección para mis ídems y un poco de cordura.